José Genaro Ventura Coll Comas

Esta semblanza del que fue para algunos, el mejor intendente que tuvo nuestro partido en sus primeras décadas de formación fue escrita para una nota gráfica y es un poco extensa.
Nació en la capital de la provincia de Santa Fe un 18 de septiembre de 1854 y siete días después fue bautizado bajo el nombre de José Genaro Ventura Coll Comas en la Iglesia Matriz de la capital santafecina por el cura párroco Don José de Amenábar.
DE FAMILIA PATRICIA
Su abuelo catalán, Don Ventura Coll, era oriundo de la villa de Lloret de Mar en Gerona, España. Proveniente de una acomodada familia, había llegado a la ciudad de Santa Fe de la Veracruz allá por el 1800. En 1802 se casó con Delfina Diez de Andino, descendiente de una de las familias más antiguas de la ciudad. El padre de Delfina, Don Manuel Ignacio Diez de Andino era un comerciante que había logrado una posición económica muy encumbrada. Su abuelo, también se dedicó al comercio y se trasladó con su familia a Montevideo y luego a España. En 1823 regresó al país junto a su familia, aunque Don Ventura regresa a su madre tierra para morir en Cádiz, en 1831.
De este matrimonio nacen nueve hijos: Ramona, Mercedes, Victoria, José Gabriel, María Benita, Ventura José, María Salomé, Sebastián Ramón y Manuel. De ellos, descienden muchas familias tradicionales porteñas, santafecinas, entrerrianas y salteñas.
Pero vamos a ocuparnos del padre de Ventura G. Coll, Manuel Coll Diez de Andino que contrajo matrimonio con Agustina Mónica Comas y Troncoso. Se radicaron inicialmente en Santa Fe. Manuel fue funcionario de esa provincia y miembro de la Comisión del Presupuesto y Ley de Impuestos durante la gobernación de Rosendo M. Fraga. Formó parte de la redacción de la Constitución para la provincia de Santa Fe, sancionada en agosto de 1856.
Manuel y Agustina tuvieron 10 hijos, Agustina Rosa; Manuel Pascual Julián; Sebastián Damián; Juan Crisóstomo; Mariano Martín; los trillizos Bartolomé Juliano; Luis Buenaventura y Mariano Ginez (fallecieron a los pocos días de nacer); los mellizos Tomás Mariano y María Tomasa de los Dolores; y el menor José Genaro Ventura.
NIÑEZ Y JUVENTUD
Nacido en una familia numerosa y sin problemas económicos, Ventura G. (muchos autores traducen la letra “G” como Gregorio pero no encontré ningún indicio en los documentos investigados que lo nombren de esa manera, solo aparece su nombre de bautismo, “José Genaro Ventura”) pasa una feliz niñez en la capital santafecina rodeado de sus hermanos y familiares. No sabemos a ciencia cierta adonde cursó las primeras letras. Posteriormente ingresó en el Colegio de la Inmaculada Concepción fundada por los padres jesuitas en 1861. Esta institución creció rápidamente y llegó a tener mucha fama por la excelencia en la formación filosófica y científica con que egresaban sus alumnos. Cuando finaliza sus estudios secundarios se traslada a Buenos Aires para estudiar en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, que había sido creada por iniciativa de Juan María Gutiérrez en 1861, de la que se gradúa como ingeniero agrimensor.
INGENIERO AGRIMENSOR
En 1852, luego de la batalla de Caseros y con la caída de Rosas, comienza una etapa llamada de “organización nacional”. Pero es a partir de la batalla de Pavón en 1861 cuando Mitre se hace del poder y Buenos Aires toma las riendas del país donde comienza la formación del estado nacional. El “progreso” estaba basado principalmente en la expansión agraria pampeana generada por los capitales extranjeros. Para ello se hizo muy importante el trabajo de los agrimensores que establecieron los procedimientos de las mensuras y el amojonamiento de las tierras.
Larga y ardua debe haber sido la tarea que tuvo realizar Ventura como ingeniero agrimensor, en un momento en que la Argentina comenzaba a formarse y la llegada de gran cantidad de inmigrantes produjo profundas transformaciones en la sociedad y en el reparto de las tierras, haciéndose necesaria la creación y traza de nuevos pueblos y colonias. Ventura trabajó en mensuras en explotaciones de tierras del Chaco y norte de Santa Fe. Allí conoció a otro colega suyo que luego sería su cuñado y los dos tendrían una importante participación en la formación del Partido de General Sarmiento, al ingeniero don Carlos de Chapeaurouge. Trabajaron juntos en diferentes lugares de nuestro país, como cuando Chapeaurouge confeccionó el primer mapa catastral de la provincia de Córdoba en 1871. Y es muy probable que Ventura haya colaborado en esa mensura ya que allí se encontraba cuando falleció su primer hijo que es inhumado en el cementerio de aquella provincia mediterránea.
Durante la primera presidencia de Julio Argentino Roca, dirigió varias expediciones a territorios del sur y trazó la Colonia San Martín, Junín de los Andes y Comodoro Rivadavia.
Además fue diputado en la Legislatura de Santa Fe y de la Provincia de Buenos Aires durante la gobernación de Guillermo Udaondo.
SU ACCIÓN EN EL PARTIDO DE GENERAL SARMIENTO
A pesar de pertenecer a una reconocida familia de la sociedad santafecina y codearse con lo más granado de la sociedad porteña, Ventura G. Coll era fundamentalmente un hombre de campo, hábil jinete, gustaba de compartir largas charlas y mateadas con paisanos de los diferentes caseríos durante sus largas expediciones por el campo argentino.
No existen datos fehacientes de su llegada al reciente formado Partido de General Sarmiento pero podemos inferir, haciendo volar un poco la imaginación y con los pocos datos que tenemos que, su relación de parentesco con el ingeniero agrimensor Carlos de Chapearouge y siendo éste vocal suplente e Ingeniero Municipal durante la gestión del primer intendente Luis María Gonnet en 1889, lo hacen embarcarse en una nueva aventura que fue la de involucrarse en la formación y crecimiento de un nuevo partido de la, por aquel entonces, campaña bonaerense.
LA QUINTA “MIRA-LEJOS”
De esta forma decide Ventura Coll continuar con su vida y para ello, adquiere unas tierras en las afueras del pueblo y hace construir en 1889 una gran casona a la que bautiza con el nombre Quinta “Mira-Lejos”. Está hermosa casona de dos plantas que aún existe (Casa de Retiro de la Asociación Hijas de la Misericordia), sirve de vivienda, no solo a Ventura y su familia sino también a la familia de su hermana Agustina Coll, casada con su amigo y colega Carlos de Chapearouge.
Además, allí se celebraban las fiestas patrias y servía de sitio de reuniones sociales para familiares y amigos que llegaban de diferentes puntos de la Capital Federal. Según el historiador Eduardo I. Munzón, en esa quinta se planeó la organización del Partido de General Sarmiento.
SU ACCIÓN PÚBLICA
La primera aparición de Ventura G. Coll registrada data del año 1888, cuando junto con otros vecinos destacados como Carlos de Chapeaurouge; Serafín Germano; Antonio y Eustaquio Salinas; Blas País y otros, anuncian al arzobispo de Buenos Aires, Dr. Federico Aneiros la culminación de las obras para la construcción de la casa parroquial y rogarle cumpla con el pedido hecho tres años atrás de elevar a la categoría de parroquia a la capilla, que había sido inaugurada en 1881 y así nombrar a un capellán permanente. Esto, finalmente se logró al año siguiente.
Tras la creación del nuevo Partido de General Sarmiento en 1889, su presencia y participación en la vida pública del partido se hace más intensa. De esta manera es nombrado concejal representando al partido Conservador.
Posteriormente, es nombrado intendente interino entre el 27 de octubre de 1890 y el 5 de abril de 1891. Durante su interinato y en reconocimiento al ingeniero Adolfo Sourdeaux, que había fallecido en 1883 en Morón y que sus restos todavía se encontraban en esa localidad, Ventura G. Coll presentó, el 2 de febrero de 1891 ante el Concejo Deliberante, un proyecto para disponer que la sepultura número 1 del cementerio fuera destinada a recibir a quien tanto había hecho para la formación y el progreso de los pueblos de San Miguel y Bella Vista.
En 1893 un grupo de vecinos, entre los cuales aparece Coll, se pone en campaña para que se cumpla la ordenanza promulgada durante la intendencia de Justino Obligado en 1891 sobre la construcción de una nueva iglesia ya que el pequeño templo construido en 1881 ya era insuficiente para las necesidades del pueblo. De esta manera, el 8 de octubre de 1893 durante el mandato de Ernesto Quesada, se coloca la piedra fundamental, bendecida por el arzobispo de Buenos Aires, León Federico Aneiros.
SU INTENDENCIA

Finalmente, el 25 de septiembre de 1894 fue nombrado intendente municipal hasta el 31 de diciembre de 1896 (entre el 29 de febrero y el 26 de marzo de 1896 hubo un interinato de Pedro Serres). Durante su mandato Ventura G. Coll logró concretar muchas obras para el progreso del partido.
El día posterior a su nombramiento nombró una comisión para terminar de ornamentar la plaza principal del pueblo.
La construcción de la nueva iglesia tuvo muchas detenciones ya que no se lograban conseguir los recursos necesarios. En enero de 1895, el nuevo intendente se comprometió a terminar el templo lo antes posible. Como primera medida el Concejo Deliberante lo autorizó a disponer del presupuesto necesario para comprar el altar y pagarle al constructor. Luego mandó demoler la vieja capilla y terminar el interior del templo. El 29 de septiembre dispuso su inauguración aunque todavía no estaba revocado su exterior, faltaba la pintura en el interior, tenía piso de ladrillos y carecía del campanario. De todas formas su inauguración se
Designó comisiones para el trazado, arreglo y ornamentación de las calles con la colaboración de los vecinos. Coll dispuso que se planten árboles en todas las calles, instando a los vecinos el cuidado de los mismos.celebró con una gran fiesta en la plaza con fuegos artificiales y durante la cual Ventura Coll dirigió unas palabras al público presente.
En octubre de ese mismo año dictó un decreto para inaugurar el 25 de diciembre las calles que se denominarían con los nombres de algunos militares que habían participado en la Guerra de la Triple Alianza.
Designó a la Plaza de las Carretas en la estación de Muñiz con el nombre Plaza Doctor Muñiz.
Fomentó la educación primaria premiando a maestros y alumnos por su rendimiento y comportamiento en clase.
Culmina su ansiado proyecto de traer al pueblo los restos de Sourdeaux para que descansen en la sepultura N°1 del Cementerio, rindiéndole así un merecido homenaje a quien fuera el fundador de estos pueblos.

Tambien en 1895 se decide la construcción del nuevo palacio Municipal y del edificio de la Comisaría, el cual se construye a la vuelta de la municipalidad, sobre Av Mitre entre Sarmiento y Alem.

Este edificio es inaugurado en el mes de julio de 1895.
Para el cincuenta aniversario del Partido de Gral Sarmiento, con-taba con un cuerpo policial de 50 agentes y una docena de oficiales, repartidos entre la co-
misaria de General Sarmiento en San Miguel, dos Sub comisarias, una en Bella Vista y otra en José C Paz y tres destacamentos.
La comisaría 1ra de San Miguel funcionó en el mismo edificio hasta 1980, año en que se traslada al nuevo edificio en la calle Alem 1857.
En 1896 instaló la primera luz a querosén en el centro del pueblo, finalizando su mandato ese mismo año.
Además fue el primer presidente del Club de Regatas Bella Vista, la institución deportiva más antigua del partido y presidente de la Sociedad Filantrópica La Argentina.
Sin dudas Ventura G. Coll fue, después de Adolfo Sourdeaux, quien más hizo por el progreso de los pueblos de San Miguel y Bella Vista, por ello se lo considera como el mejor intendente que tuvo General Sarmiento y como un vecino cordial y afectuoso.
Mientras todo esto transcurria fue uno de los fundadores y el primer presidente del Club de Regatas Bella Vista entre los años 1895 y 1899
Falleció el 4 de mayo de 1916 y desde entonces sus restos descansan en el Cementerio de la Recoleta
En 1960 durante la intendencia de Carlos Dasso y por iniciativa del concejal Ángel Tesi se promulgó una ordenanza en la cual se le rendía justo homenaje designándose el nombre de “Intendente Ventura G. Coll” a la plazoleta formada por la intersección de la Ruta 8 y la Av. Bartolomé Mitre (hoy Av. Ricardo Balbín) en la entrada a la ciudad de San Miguel. Finalmente esta ordenanza nunca se cumplió.
El 18 de octubre de 1980, durante la intendencia de Orlando Alberto Mussano se inauguró un monolito en su homenaje en la plazoleta, a la que también se la bautizó con su nombre, ubicada en las calles Primera Junta y Avenida Presidente Perón de San Miguel, aunque años después se la rebautizó con el nombre “Eva Perón”.

 

Con informacion del  Archivo Histórico del Partido de San Miguel escrita por Ignacio Salinas con agregados de bellavist.ar

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